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martes, 17 de junio de 2014

Memoria de aprendizaje

Una vez preparado el portafolios del curso, me puedo apoyar en esa visión global de mi trabajo para redactar una memoria de aprendizaje. 
Se trata de una redacción sencilla, que no ocupa más de dos páginas, basada en la secuencia del curso. Es decir, una historia de mi aprendizaje durante nueve meses. Puedes añadir, además, una conclusión diciendo qué es lo que más huella te ha dejado.

Rúbrica para elaborar la memoria de aprendizaje
Indicadores à
Criterios
 Excelente
Bien 
Regular 
Insuficiente 
Narración de su historia de aprendizaje.
Ha narrado el proceso de su aprendizaje, explicando las capacidades, las habilidades y los valores que ha integrado en su personalidad: una identidad nueva.
Ha destacado algunas capacidades, habilidades o valores, a la vez que narraba su historia en el curso.
Ha narrado su historia durante  el curso, aunque tiene poca conciencia de sus aprendizajes.
Ha acumulado hechos sin consecuencias reales sobre su aprendizaje.
Ordenación de la historia en etapas de maduración.
Ha organizado la historia en etapas, que pueden coincidir con el esquema de contenidos del curso (tres trimestres), pero implican, sobre todo, una maduración personal (situación inicial, conflicto o problemas, solución).
Ha ordenado la historia desde un punto de vista personal, a partir de los problemas que se planteó y el modo en que los resolvió, adquiriendo una mayor madurez.
Ha descubierto algún orden en la historia, centrado en los contenidos del curso.
Le cuesta ordenar la historia, sea porque ha aprendido poco, sea porque no ha planteado problemas, sea porque no ha aprendido contenidos.
Énfasis en momentos culminantes: descubrimientos, logros, eventos, conflictos.
Ha analizado su historia y señalado saltos significativos en su aprendizaje, a partir de sucesos memorables.
Ha realizado descubrimientos, ha superado conflictos o ha conseguido productos que le hacen sentir satisfecho/a.
Señala eventos importantes, pero concluye poco o nada de ellos.
No considera que haya ocurrido nada o casi nada que sea significativo en su vida.
Evaluación de lo hecho: lo que no se hizo bien o podría hacerse mejor.
Ha valorado de forma crítica su participación y las propuestas (proyectos, lecturas, etc.) en razón de sus ganas de aprender.
Se muestra capaz de autocrítica y de mejora, pero tiende a echar culpas a los demás.
Ha criticado las propuestas, pero no ha valorado su propia aportación y sus posibilidades de mejora.
Se limita a consignar hechos, sin tomar una postura personal, ni buscar mejoras.





Graffiti sobre la historia de Ana Frank en Amsterdam

domingo, 8 de junio de 2014

Trabajo final del curso: portafolios y memoria

Ha sido un curso muy intenso, en todos los sentidos. Los métodos abiertos implican mayor dinamismo, mucho movimiento y, también, la necesidad de aprender otras cosas que no están en el libro de texto: resolver problemas, afrontar conflictos, trabajar en grupo de forma cooperativa. 
La sensación de mucha gente es que se ha aprendido poco o, incluso, que no se ha aprendido nada. Es un mecanismo de defensa ante lo nuevo. Con lo cómodo que me sentía siguiendo las lecciones del maestro, haciendo ejercicios del libro a solas y en silencio. Podía demostrar lo que valgo, no como en las clases bullangueras y los proyectos, que unas veces acaban bien, otras regular y otras qué mal.
Lo que ha ocurrido es que hemos cometido errores, empezando por el profesor. En el método conocido hay poco margen para la prueba y el error, o ninguno: el error significa un cero. Pero recordad al menos esto: de los errores también se aprende. Si me cierro a esta evidencia, ciertamente, no aprendo. Aprendo rectificando. Aprendo mejorando. Aprendo volviendo a probar, aventurándome y volviendo a equivocarme... creando y recreando.
Mirad, por muy malo que yo fuera como profesor, aunque fuera un incapaz, un malaspulgas y un memo (quizá lo sea, en alguna medida), no sería bueno para vosotras y vosotros acabar el curso sintiendo que hemos perdido el tiempo, el esfuerzo (mucho o poco), la oportunidad. Como diría nuestro amigo y orientador Víctor, es mejor ganar que perder. Así de simple.
Así pues, nuestra última tarea del curso consiste en revisar todo lo hecho para seleccionar lo mejor y poner un poco de orden en nuestras ideas:


1) Elaborar un portafolios del curso

Consiste en un resumen de las tareas realizadas, a través de la selección de nuestras mejores obras (como haría un artista para presentarse), la revisión y la autoevaluación de lo hecho (como hace una persona cuando madura).


2) Apoyarse en el portafolios para redactar una memoria de aprendizaje. 

Se trata de una redacción sencilla, que no ocupa más de dos páginas, basada en la secuencia del curso. Es decir, una historia de mi aprendizaje durante nueve meses. Puedes añadir, además, una conclusión diciendo qué es lo que más huella te ha dejado.

Después de las notas tendrás la oportunidad de evaluar el trabajo del profe, con toda libertad, así que fíjate en lo que has ganado, no en lo que te ha hecho perder :-)